Al pairo
Autor: Humbero Aguinaga
Guanajuato
Edición: Ediciones La Rana (Autores de Guanajuato) 2008
Número de páginas: 208 pp. 13.5 x 21 cm.
ISBN 978-970-724-091-9
FICHA DE AUTOR
Humberto Jaime Aguinaga Palencia (1955) es licenciado en comunicación por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Es socio fundador y director
general de porinternet.com, que produce portales para internet. Su sitio web, http://www.aguinaga.com.mx/chinchorro/, sobre una expedición de buceo al
arrecife Chinchorro, recibió una mención del Discovery Channel como uno de los mejores de habla hispana. Fue director-productor de televisión y video
independiente durante veinticinco años. Fue director general de estación de Radio Televisión de Guanajuato. Asimismo, productor, director y camarógrafo
de los documentales televisivos para la fundación Mar, Hombre y Paz, a bordo de la nao Marigalante S. M., con los que recibiera mención honorífica en la
I Bienal de Video (1987-1988). En los últimos años ha colaborado como profesor en la Universidad Iberoamericana León. Actualmente se dedica a escribir
novelas y es colaborador del periódico a.m., con su columna semanal Aleph.
CUARTA DE FORROS
Ponerse «al pairo significa mantener la posición respecto al fondo. Cuando hay temporal significa mantenerse proa al oleaje con poco trapo, a fin de
compensar el efecto de abatimiento».
Es complicado cumplir cincuenta años y darse cuenta que se ha tardado uno medio siglo para decidir huir de sí mismo o para encontrarse, según se vea.
Por eso el protagonista de esta novela se encuentra a bordo de un velero y se ha puesto al pairo. No está nada mal si se toma en cuenta que unos días
antes en lugar de velero tenía sólo un mar de dudas.
Pero tampoco es muy grande un velero como para llevar a bordo a un hombre que piensa que toda su vida hace agua, a un empresario fracasado, a un
escritor que siente que no despliega velas y a un marinero con ánimo de enamorarse incluso de la sirena que habrá de ahogarlo. Menos cuando todos son
la misma persona. Pero lo peor es que estar al pairo tampoco supone tener un destino.
Sin embargo, a los cincuenta años, y salvo el camino a la tumba, ¿quién está seguro de tener un destino cierto?
Luis Alegre