Mercado Hidalgo. Un monumento centenario
Ediciones La Rana
Guanajuato, 2010
240pp.; 30 x 22 cm;
$ 250 (rústico)
$ 300 (lujo)
Acerca de la obra
La majestuosidad de la ciudad de Guanajuato proviene, en gran medida, de su historia. Sus calles y callejones fueron testigos de hechos fundamentales para el nacimiento
de México, pero además tienen consigo las huellas de uno de los mayores esplendores que se dieron en Nueva España.
La cultura local se afianza en raíces tan profundas como las minas que hicieron nacer esta población. Los guanajuatenses saben cuál es la herencia que recibieron y la
valoran porque es lo que ha forjado su identidad. En sus calles, el pasado se convierte en un presente de facetas múltiples y complejas.
Los edificios son una huella de la grandeza histórica, pero no sólo eso: en ellos se desarrolla la vida de esta ciudad; sus habitantes los ocupan para dar cauce a las
actividades diarias; en ellos se estudia, se compra, se vende, se realizan trámites, se vive y se disfruta.
En la ciudad de Guanajuato, es parte de la cotidianidad convivir con lo grandioso. Ejemplos de esta tradición –ya el maestro Rionda comentará otros– son la Alhóndiga de
Granaditas, palacio construido para guardar granos, y la calle subterránea Miguel Hidalgo, una de las vías más bellas del mundo, resultado del abovedamiento del río, como
medida para controlar, y proteger a la población, de los fétidos olores que de él emanaban. Por eso, no es de extrañar que para albergar el comercio de jitomates, chiles
y cebollas se haya construido otro edificio majestuoso: el Mercado Hidalgo.
El Gobierno del Estado de Guanajuato, a través del Instituto Estatal de la Cultura, como parte de su tarea sustancial de preservar, fomentar y divulgar las expresiones de
nuestra identidad, no podía permanecer ajeno al centenario del Mercado Hidalgo y, junto con sus locatarios, emprendió la edición de este libro.
El lector encontrará aquí un relato gráfico y escrito de la vida diaria en el mercado; una minuciosa historia del edificio –en la que cada afirmación tiene su
correspondiente respaldo documental–, y finalmente su descripción arquitectónica, apoyada endetallados dibujos.
Queremos destacar la primera parte, pues si bien el Mercado Hidalgo es una construcción monumental y centenaria, tal vez su mayor valor reside en que tiene vida gracias a
quienes diariamente acuden a él a vender, a comprar, a pasear, a trabajar.
En el centro de la ciudad de Guanajuato, el Mercado Hidalgo late como un corazón que hace correr por sus venas tradición, cultura, identidad y vida.