Cerro de los Remedios
Coordinadora del proyecto arqueológico: Amanda Ramírez Bolaños
Durante la época prehispánica el Bajío guanajuatense fue testigo del establecimiento de diferentes y
complejos grupos humanos, los cuales dejaron huella en esta región a través de sus restos materiales y modificaciones en el paisaje.
En el municipio de Comonfort se localizan importantes áreas con vestigios arqueológicos, las cuales están diseminadas tanto en las márgenes del río Laja, como en las
zonas serranas, y constituyen los restos de antiguas ciudades que interactuaron a nivel regional.
Una de estas antiguas ciudades es la zona arqueológica Cerro de los Remedios, localizada a 800 metros de distancia del Río Laja, en la parte central del municipio.
Dicha zona se caracteriza por la presencia de diferentes conjuntos de plataformas en torno a plazas hundidas con montículos, grandes plazas abiertas, plataformas y
terrazas.
Las primeras investigaciones en esta zona arqueológica iniciaron en la década de 1970, sin embargo no se les había dado continuidad. En el año 2009 se iniciaron los
trabajos de rescate y protección de este asentamiento, el cual se veía amenazado por el crecimiento de la mancha urbana, así como actividades de saqueo y extracción de
piedra para la fabricación de artesanías.
En la actualidad el proyecto se encuentra en la fase inicial para la protección, investigación y conservación de la zona arqueológica a diferentes plazos con el apoyo de
los tres niveles de gobierno.
En el año de 2010 arrancó este proyecto con el apoyo del fideicomiso de arqueología del estado de Guanajuato, lográndose avances considerables en lo que respecta a la
identificación de elementos arqueológicos en superficie, dibujo, sectorización y establecimiento de una nomenclatura de los diferentes conjuntos arqueológicos, además de
la limpieza, acondicionamiento, custodia y protección de la zona. En paralelo, se llevó a cabo el Plan Parcial de Ordenamiento Territorial del Área de Influencia de la
Zona Arqueológica Cerro de los Remedios, lo que sentará las bases para controlar el desarrollo urbano y rural entorno a la zona arqueológica.
En 2011 se iniciaron a las excavaciones arqueológicas para liberar los primeros conjuntos arquitectónicos, así como labores importantes de consolidación y restitución de
arquitectura perdida en los conjuntos intervenidos. De forma paralela se efectuó el análisis de materiales arqueológicos recuperados durante la temporada de trabajo 2010,
al tiempo que se reforzaron las albores de protección técnica y legal de la zona arqueológica.
Vistas de los montículos antes la restauración
Fotos: Archivo INAH