La interpretación
Estos hallazgos nos han permitido saber que, contrario a lo que se pensó tradicionalmente, en el Bajío sí se desarrolló una forma de cultura independiente, misma que tuvo
contacto con otras civilizaciones, pero que conservó costumbres y formas de vida propias.
Los expertos han interpretado que esta cultura habitó en Peralta entre los años 300 y 700, cuando alcanzaría su cúspide. Luego habría venido un periodo de decadencia y
cambios climatológicos extremos que obligaron a sus miembros a abandonar estos territorios. Para el año 900 este fenómeno se habría repetido en toda la región.
También se conoce que algunos grupos nómadas poblaron posteriormente la zona; el descubrimiento de vestigios de ofrendas purépechas da cuenta de que estos edificios fueron
reutilizados temporalmente.
Acerca de los hombres que fundaron la tradición abajeña todavía son muchos más los misterios por develar. Por ejemplo, no sabemos con certeza cuál era su lengua, aunque es
probable que fuera náhuatl u otomí. En cambio, se han percibido similitudes culturales con los hallazgos de Chupícuaro y Cañada de la Virgen. Las investigaciones se han
dirigido a reconocer entre ellos a una misma cultura.
La apertura del sitio de Peralta es apenas el comienzo. Nuevos y significativos anuncios acerca de nuestras raíces están por llegar.